Monday, January 16, 2006

dispersando neuronas

La Vero me sube el ánimo. Por eso la voy a echar de menos cuando se vaya un par de edificios más allá.

Es cómico como de la nada aparece gente que aliña las cosas. Personas que no tengo claro por cuanto tiempo transitan en tu biosfera, pero que sin duda no te roban el tiempo, lo que es muy valorable en un mundo donde hay que saber distinguir entre quienes te roban el tiempo y aquellos que te abonan minutos y sabores.

Ahora que se va la Vero, me pregunto quién me va a aterrizar por estos lares de lujo y cemento, sobre todo en los momentos que la cabeza vuela lejos de los comentarios médicos, los publireportajes y todas esas cosas que debo producir a diario.

Y hoy es un día de esos. Mi mente está en otra parte. Aún ahogándose en los excesivos vodkas que tragué en el matrimonio el sábado y demasiado revolucionada como para quedarse quieta.

No hay solución, como lo dije en el post anterior (que ya pocos leyeron, porque perdí el encanto bloguero parece), esto pasa por pensar.

Por eso, y en memoria de los días fiesteros, he decidido no pensar en las cosas seriamente… que no es lo mismo que no pensar, porque sería como amarrarme las neuronas y acá en la oficina no me puedo fumar un caño (forma eficaz de dispersar los pensamientos profundos). Así que me dispongo a no ponerme horizontes, a no pensar en lo que es, lo que sería y lo que debe ser… No sé si Carpe Diem resulte, pero si puedo guiarme por mis pupilas, con eso no hay problema.

Ahora debo cranear la mejor despedida pa’ la Vero.., una maratón cinéfila es la antesala, el resto se dará solo. Y tengo sueño… el copete y el paraíso de ayer en Colina me tienen con tuto…


PD: Si no hago referencia a las elecciones, es porque debido al exceso de bocinas nocturno, aún estoy medio dormida… y, aunque estoy feliz por Michelle, no me gusta que no me dejen dormir… dormir es SAGRADO.

3 Comments:

Blogger ciudadano intermitente said...

Que bien suena eso de la gente que aparece de la nada para aliñar las cosas.

Muchas veces, modestamente te confieso, he sido el aliño de varios. Pero la gente suele contradecirse, usar mucha sal y culpar a la pimienta. Yo hago lo mismo, asi q no tengo nada q culpar a nadie.

En fin, tambien me molestaron las bocinas. en realidad, lo que me molesto, fue perder. otra vez.

nos leemos

1:56 PM  
Blogger oooo said...

Es muy cierto, solo queda atesorar a aquellas personas e impedir que el vulgar transcurso del tiempo nos separe de ellas. Lo digo haciendo mea culpa y mirando las cosas en perspectiva.........SALUDOS!!!!!!!

11:23 AM  
Blogger El Hincha said...

me tardé en leer, lo sé, pero la dura no hay tiempo...
ánimo con lo de tu amiga... a veces sucede, yo vi partir a una mejor amiga hace unos meses y la cabrita hace mucha falta, pero no tienes más que reponerte y pensar que si te lo propones nunca la perderás completamente. Hoy seguimos en contacto casi a diario y cuando hay cariño las distancias no existen.
besos

12:17 AM  

Post a Comment

<< Home