Tuesday, December 20, 2005

a mil por hora...

Hoy cansada y feliz.
Feliz, pero un poco triste... no triste, sólo con el corazón ligeramente apretado.
También anciosa.. mucho
A mil, completamente a mil.

Estoy en esos momentos de la vida donde todo parece pasar a mil kilómetros por hora frente a mis ojos. Cuando muchas cosas resultan por arte de magia y lo mejor de todo, todas han dependido de mí.

Estoy viviendo uno de esos momentos donde me gustaría compartir mis logros con un alma gemela... si es que existen, pero tengo claro que de tenerla no estaría como estoy, realizándome, equivocándome, creciendo.

Realizarme conlleva, aunque me costó aceptarlo,a un egoísmo sano. A pensar en mí más que en nadie. A votar por mí. A creer en mí.
El punto está en encontrar el equilibrio, ese equilibrio donde mi felicidad no merma la del otro, ese punto donde importo y también importa el otro, ese punto donde acepto que el ser humano es egoísta y que "ese" egoísmo no es malo.. porque egoísmo no es lo mismo que egoísmo.

Wednesday, December 14, 2005

Recuento diciembre..

Hace días que no escribo y es que prácticamente no prendo el computador en mi casa, excepto que sea para ver de autos.. porque como algunos saben estoy en vías de dejar de ser una común y silvestre peatona..
Además estos días son de locura, regalos, muchos gastos, calor, pega y demases.. Por eso relato un par de días...

El sábado fue un día en extremo largo. Después de pasar toda la tarde sancochándome en el campo de mi abuela (al cual no iba hace como 5 años o más) llegué a mi casa con toda la intención de darme una ducha fría y dormir una gran siesta gran ya que el domingo sería día de elecciones.. y según el informe del tiempo, habrían 32º...
Pero, sin previo aviso me llama un ex compañero de escuela y me pide por favor que lo acompañe a un matrimonio... Yo no tenía ni vestido para ponerme porque los presté todos. Además tenía hora y media pa arreglarme. Le dije que sí y le pedí a mamá que me llevara a buscar un par de mis vestidos que me tenía la negrita.
Fuimos volando y llegué, me metí a la ducha, me chanté un vestido, me pinté su poco y llegó mi amigo. Con decirles que hasta se me olvidó ponerme perfume... mucho el apuro.
Para hacer más choro el cuento, descubro que conozco a la novia y por ende a muchos de los conocidos.
Al final lo pasamos increíble. Bailamos hasta decir basta, tomamos y "sociabilizamos" con todo el mundo. Tanto así que recién me pude acostar en mi cama a las 7 de la mañana.. Todo un éxito.


Ayer partí con una compañera de a Correos de Chile a escoger una carta de un niño de escasos recursos.
No nos dimos ni cuenta y habían pasado más de 2 horas y nosotras estábamos, al igual que todos, sentadas en el suelo leyendo una carta tras otra. Estábamos todos arrinconados en la sombra, porque el calor y el poco espacio provocó un ambiente "caldeado".
Había cartas muy dramáticas, pero finalmente, más allá del corazón apretado, la misión era buscar un niño que pidiera algo factible de darle..porque seamos sinceros, no estoy en condiciones de regalar un celular con cámara fotográfica, televisor, computadores, refrigerador y otras cosas del estilo que pedían.
Después de un rato, conocimos a la gente aledaña y empezamos a compartir aquellas cartas que nos emocionaban y luego las que podíamos seleccionar.
Finalmente seleccioné 4. No fui capaz de dejar ninguna. Ahora estoy viendo como hacer para darle los regalos a todos los niños y reunir mercadería para una cena para una de las familias.

Estamos a días de la navidad y estas fechas me ponen sentimental. Nada original mi comentario, porque supongo que a la mayoría le pasa. Sin embargo, en mi carta tengo claros los regalos que le pido al viejito pascuero. Lo bueno es que ya van cumplidos varios... supongo que el viejo necesita mi ayuda para cumplir otros, y la suerte tendrá que ponerse con los más difíciles.