Sunday, June 26, 2005

El sexo y el amor son dos cosas distintas que nosotros empeñosamente tratamos de unir.
El deseo, el engaño, el dolor, la desilución, son transitorios. Pasamos por una, hacemos otra, pero no estamos en ninguna. No vivimos en deseo ni vivimos en el dolor, pero podemos sentirlos..
¿A dónde va el deseo cuando termina el amor? No va a ninguna parte. El amor no es deseo. El deseo no es amor. Podemos amar y desear. Podemos dejar de amar y seguir deseando. Podemos amar y desear. Podemos seguir deseando o no desear.
Podemos desear a muchos. Podemos desear a muchos al mismo tiempo.
Podemos amar a muchos. Pero no amamos a más de uno a la vez.

¿Qué es el amor?, ¿devoción?, ¿admiración?, ¿necesidad?, ¿desear que sea amor?
Amor incondicional, amor obsesivo, amor excesivo. Amor tormetonso, amor intenso.. simplemente amor. Amor a secas.
Podemos hablar del amor, pero no podemos tocarlo. No podemos olerlo ¿Podemos sentirlo? ,pero no podemos describirlo. No tiene forma. Nunca es igual.

Siempre dudamos. No podemos dejar de dudar. Somos humanos. Los humanos dudamos, por eso deseamos, porque dudamos. Por eso amamos, porque dudamos.
Necesitamos. Siempre necesitamos, pero no siempre sentimos. Sentimos, pero no sentimos. Dudamos.
La duda es la que nos hace tan frágiles. Tan destructibles. Nadie es indestructible. La fortaleza es una mentira.

El sexo es real. Podemos olerlo, podemos mirarlo, pero no podemos tocarlo. El sexo sobrepasa las manos. Sobrepasa la tibiesa. Sobrepasa el amor. Pero lo intensifica. Nos engaña.
A veces vestimos el sexo de amor. A veces lo desvestimos. Porque dudamos, porque tememos. Tememos la entrega, tememos la necesidad. Tememos unirlos, pero los unimos.